El uso prolongado de secadores y fuentes de calor daña el cabello, lo reseca y lo vuelve más quebradizo, siempre que se pueda, con la ayuda de una toalla de algodón retirar la humedad de pelo con un suave masaje y dejarlo secar al aire libre.
Consejos para preservar salud del cabello, usando el secador:
1) Una vez lavado y aclarado el cabello, retirar la humedad con una toalla y dejarlo secar unos minutos al aire libre.
2) Antes de aplicar el secador, es imprescindible comprobar que la temperatura que se va a utilizar es la correcta y los especialista recomiendan probarla sobre la palma de la mano, si es demasiado caliente para la dermis, también lo será para el cuero cabelludo.
3) Se aconseja que el secador no supere los 180º para no deshidratar el cabello y derretir la queratina, proteína rica en azufre que configura la capa externa del pelo.
4) Se debe guardar una distancia de seguridad de treinta centímetros, nunca acercar la boca del secador a la fibra capilar, porque ésta puede romperse.
5) Lo ideal es dividir el cabello en cuatro o cinco mechones y moverlos para darles forma con los dedos desde la raíz hasta la punta, mientras se aplica el calor.
6) Es aconsejable rociar el cabello con algún suero que forme una película protectora y amortigüe los posibles daños.
7)Evite dejar fijo el secador en un punto de la cabeza, sólo conseguirá quemarlo.
8) Termine el secado o modelado del cabello con aire frío; es beneficioso para sellar la cutícula, aportar brillo y conseguir un acabado perfecto.
9)A medida que el pelo se va secando, disminuye la velocidad y la temperatura.
10) Si tu cabello está deshidratado o dañado, no es recomendable que uses regularmente el secador. Pero si lo haces, por favor ocúpalo con la mínima velocidad y mínima temperatura. El mismo consejo si tienes el cabello fino.
11) En caso de caspa, dermatitis o pelo muy graso, no apliques el secador a la raíz ya que estimularás las glándulas sebáceas.
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